30 abril 2007

El lugar del crimen

Fotografía: Bisang



Más allá de la sombra

te delatan tus ojos,
y te adivino tersa,
como un mapa extendido
de asombro y de deseo.

Date por muerta
amor,
es un atraco.

Tus labios o la vida.


Luís García Montero




24 abril 2007

Con música de Bach



El orden es belleza, y ritmo, y es el espacio
en que la muerte no puede abrazárseme
inesperadamente y convertir
la melodía en estertor o en alarido.

No me sorprende ni me somete esa honda
constancia de mí que me mantiene erectos
los sentidos y el deseo, ni espero ninguna
señal prodigiosa que me libere
ya para siempre de servidumbres y congojas;

Declina el sol y alguien, lejano en el tiempo,
me regala generosamente la armonía.



Miquel Martí i Pol (1929 – 2003)






20 abril 2007

Uno y ninguno

Fotografía: Andreas H. Bitesnich



Él cree saber quién soy, y se equivoca.

Tú puedes desandar, paso por paso,
toda la historia, todos los detalles
que dibujen un rostro, pero no seré yo
quien esté dibujado en ese rostro,
aunque sea mi rostro el dibujado.

Cualquiera que no sepa de mí lo sabe todo.
Yo no sé quién soy yo, pero estoy en lo cierto.

Esta acumulación de paradojas
exige un comentario y una pausa.
(Las palabras se pueden urdir y desurdir,
hasta no decir nada, queriendo decir todo.)

Cualquier hombre es ninguno, y es legión
y es nadie y uno mismo.

Y ahora que ya lo sabes, date cuenta:
estás equivocado por completo.



Carlos Marzal




17 abril 2007

Nosotros

Fotografía: Claus Rose


Tu olor a hombre

pasea por mi cuerpo


Tus manos ásperas

calientes

seguras


Mi abandono

mi éxtasis

el tuyo



María Clara González

13 abril 2007

Las mujeres y yo

Fotografía: Pitt Blind



El cuerpo de la mujer es un piano
y muchos hombres
ignoran los principios de la música...


Nizar Kabbani (1923 - 1998)



.

08 abril 2007

Bébetela


Fotografía: Eryk Fitkau


Dile cosas bonitas a tu novia:

«Tienes un cuerpo de reloj de arena

y un alma de película de Hawks.»

Díselo muy bajito, con tus labios

pegados a su oreja, sin que nadie

pueda escuchar lo que le estás diciendo

(a saber, que sus piernas son cohetes

dirigidos al centro de la tierra,

o que sus senos son la madriguera

de un cangrejo de mar, o que su espalda

es plata viva) . Y cuando se lo crea

y comience a licuarse entre tus brazos,

no dudes ni un segundo:
bébetela


Luís Alberto de Cuenca



05 abril 2007

Lluvia

Fotografía: Tia Danko




De todo lo que vuela y nos hace sufrir,

nada más compasivo y simple que la lluvia,

nada tan frágil y a la vez tan invicto

y nada con su misma promesa de frutos y verdor.

Mírala,

como un mar derrumbado,

como ruinas de una atmósfera de agua que existió.

Muchas veces me empapa de nostalgia y me hace nudos

que escuecen al tragar.

Será porque la lluvia

cubre bosques que has amado conmigo,

nos ha mojado juntos, imparcial, minuciosa,

en lejanas provincias junto al mar.

Y para siempre tendrás lo que te he dado,

de mi regalo nunca podrás huir

ni devolvérmelo.

Y cuando llueva, cada gota en tu cuerpo será un beso,

un beso que no pide nada a cambio,

que atravesará los impermeables, los paraguas,

diciéndote con su idioma monótono y dormido

que te quiero.



José María Parreño
Suscribir con Bloglines